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Puerto Sin Numen

“Puerto Sin Numen” © J. Bengoetxea 2020

Mejor que la roca no espere la bajamar para conocer su sitio en el puerto
Porque el puerto ignora desde antaño cualquier cosa que la roca sepa
La roca flota mas allá de su puerto

Lo numinoso en Puerto Escondido / Bajamar

La ventana. La espera

“La ventana. La espera” © J. Bengoetxea 2020

espero

“espero” © J. Bengoetxea 2020

Desde un tiempo suspendido…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Pablo Neruda / Los versos del capitán
(captura)

 

En la mar: Ni esperanza empuja Ni memoria sujeta

“En la mar:  Ni esperanza empuja Ni memoria sujeta” © J. Bengoetxea 2020

Algo parecido dijo Pedro Salinas …y me lo “apropio” aquí para ponerlo en la mar, fotografías de la mar.

Luz en la Ventana

“Luz en la Ventana” © J. Bengoetxea 2020

Navegar sin derrotero. Vela blanca, vela negra: “el cuarto de derrota”

“Navegar sin derrotero. Vela blanca, vela negra: el cuarto de derrota” © J. Bengoetxea 2020

Wikipedia: Un derrotero es una publicación náutica específica. Consiste en una obra escrita e ilustrada, que describe las costas, bajofondos, señalizaciones (boyas, faros, balizas, etc.), perfiles visuales de las costas, peligros, formas de navegación convenientes, puertos y terminales, etc., para información – indispensable – del navegante. Hay que tener en cuenta que el navegante tiene frecuentemente como destino lugares adonde nunca ha ido […] 

[…]se guardan en el Cuarto de Derrota

Numenbeach. La línea

“Numenbeach. La línea” © J. Bengoetxea 2019

Las postales del miedo

Las postales del miedo © J. Bengoetxea 2019

Pero quedaban muchas postales sin enviar. “Las postales del miedo”: así las llamó el veneciano.

Ese tipo de postales que uno escribe sin pensar en destinatario concreto; esas postales que uno teme que no serían entendidas. Quizá ni siquiera uno mismo logra entenderlas del todo. Son postales que se guardan, que no se rompen. No se tiran. Postales que si algún día aparecen de nuevo en el fondo de un cajón, nos hacen fruncir el ceño con extrañeza, como si las viésemos por primera vez. Y es entonces cuando no necesitas ya pensar porqué no llegaste a enviárselas a nadie: 

¡Nadie las esperaba! Fue por eso. 

Ya no importa…

 

Numenbeach

“Numenbeach” © J. Bengoetxea 2019

Baile en la playa. Los ahogados de Bóreas

“Baile en la playa. Los ahogados de Bóreas” © J. Bengoetxea 2019

El capitán no sabía bailar. Una noche quiso soñar sus pasos al ritmo de Bóreas, el viento del Norte. Quiso soñarse acelerando el tiempo de su falta. Vio cómo cada momento tomaba forma de árbol. Raíces hundidas en la arena de una playa que no aparecía en sus derroteros al despertar.
Árboles seguros y muy quietos. Atados al suelo. Árboles muy quietos que bailaban deshaciendo su vergüenza, su deseo… su soledad, su ira. Árboles que eran “uno y cientos” en su historia hundida en la arena. Abandonados al viento, entregados al baile.