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Continuum “dos”

Es constatable, evidente, la función documental de la fotografía relacionada con su uso como garante de cierto tipo de memoria.
También es, o parece cierto, que en ella se recoge de algún modo, todo ese universo referido a cómo el fotógrafo se relaciona con lo real.
Es una especie de huella de lo acontecido, pero también de lo acontecido del lado del contracampo, de lo que no aparece mas que en esa elección que deja su rastro en una “elipsis que vive fuera de cuadro”.

Es posiblemente en esa elipsis del contracampo donde habitan a la vez lo ocurrido, lo que ocurrirá y lo que pudo ocurrir. El fotógrafo, como el actor o el poeta, puede habitar esos pasillos cuya etiología desconocemos tanto como manejamos; eso sí, ajenos a su sintaxis.

Quizá sea solo una licencia poética insinuar que en las fotos coexista lo que ocurrió con lo que pudo ocurrir, y el fotógrafo solo sea el notario de que otras realidades son/fueron posibles.
Que las fotos sean, al menos, un gran secreto que habla de un secreto y lo declara.

Estas fotos, casualmente han sido “anticipativas” de una realidad que aún no despuntaba…un secreto. Quizá supieron (las propias fotos…) ver en lo acontecido el germen de lo posible. Quizá solo una casualidad fruto de un secreto.

Esta fotos y la anterior de este blog, hablan de la continuidad, del tránsito, de la desaparición y del germen que habita en un abdomen preñado siempre, y a la vez absolutamente desconocido.

Un recuerdo desde aquí; un saludo a lo que ocurrió y una despedida anónima.

Continuum

Quizá el problema de la deconstrucción fotográfica de lo real esté mucho mas de lado del “continuum” del propio lenguaje fotográfico:

Como dijo Flüsser: “En fotografía se invierte el vector del significado: Lo real es el significante, no la información, sino el símbolo”.

Ilusio faltsurizko hondartza: el espejo

Es curioso que los fotógrafos podamos contemplar por nuestro ocular lo que sucede antes y después de la fotografía, pero nunca lo que ocurre DURANTE la fotografía; en la mayoría de las cámaras el espejo nos impide ver lo que fotografiamos en su “abatimiento”.
Es curioso que sea precisamente este mecanismo el que nos ciegue durante la toma:

Intentamos apropiarnos de algo confiando en que persista durante nuestra leve “ausencia” en realidad. Es en ese momento justo –de ausencia– donde volcamos nuestra ilusión.

Las agujas del reloj

El tiempo parece materia indiscutible sobre la que se construyen las fotos…junto con la luz.
¡En mi opinión no es así!

Los datos EXIF que aparecen en nuestras cámaras actuales son toda una falacia, solo una invitación a dedicarse a la fotografía forense quizá.

El tiempo en fotografía es como el barro en escultura: Algo que se pliega sobre sí mismo para dar paso a la forma y a la luz.

Una fotografía nunca alberga tiempos narrativos lineales; eso es materia de los textos que se escriben en una línea que avanza de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, de arriba hacia abajo…según la cultura. Por eso no debemos ver nunca las fotografías como si de textos se tratara.En las fotografías el tiempo está del lado del espectador y no del lado de la foto, porque las fotos se adueñan de esos vórtices ocluidos en los que la narrativa torna irreparablemente en múltiple, dispersa pero, a la vez, Veraz. Por eso, los relojes de las fotografías, marcan siempre muchas horas a la vez

Fotos que son bailes de pájaros…

No tengo la menor idea de para qué sirve la fotografía. Quizá, al hablar de fotografía, nos refiramos aún a demasiadas cosas a la vez, y demasiado distintas como para poder explicarlo.
Somos novatos en esto aún…pocos siglos usando las fotos quizá.

Lo que si sé es que es un Gran Placer dejarse llevar por su embrujo al hacer las tomas, al templar el alambique para revelarlas…y, sobre todo al dejarse sorprender por lo que te va descubriendo el propio proceso, del que uno es mucho mas una parte que el propio “hacedor”.

El asunto de la autoría en fotografía es, probablemente, uno de los mas difíciles de esclarecer. Somos mucho mas correa de transmisión que autor la mayoría de las ocasiones; eso opino yo al menos. Pero es ahí seguramente donde reside la gran potencia del medio: quizá con las fotografía no hacemos mas que contarnos unos a otros historias “posibles” que vamos hilvanando colectivamente hasta que, tiempo después, descubrimos que se han hecho realidad, pero, a la vez, que ya no sabemos quién las imaginó.

Las fotografías, en cierto modo, puede que sean una suerte de sueños colectivos anticipativos mucho mas que huellas de la realidad o creaciones de un autor.

Si esto que digo tiene algún sentido (??), es igualmente cierto que el autor, a pesar de todo, permanece de algún modo también en su trabajo.

Esta es una de las magias del medio…

Biopolítica y fotografía: Lo improbable

La fotografía es, sin duda, uno de los instrumentos actuales que mejor sustentan ese cúmulo de “realidades convenidas” por el que nos regimos en los sistemas sociopolíticos actuales.

La biopolítica, si acaso pudiera ser un argumento recuperable de la filosofía de Foucault y aplicable al statu quo actual, esa labor “pastoral” y de custodia (de salvaguarda dirían algunos políticos) que el estado ejerce sobre sobre el individuo dentro del hecho social global, como masa biológica de comportamientos previsibles tuviera –insisto– un pellizco de realidad, entonces podríamos preguntarnos cuáles son los instrumentos mas eficaces para dar consistencia a ese advenimiento de realidades moldeadas y controladas por el poder, y difundidas y sostenidas por la propia red social.

Desde luego y sin despreciar otros muchos, la imagen, la fotografía concretamente, sería uno de los mejores soportes para vehiculizar, difundir, y en definitiva cimentar socialmente cualquier intento de instaurar o modelar universalmente un determinado corpus ideológico.
Es sencillo, aún hoy, crear tendencias sociales si se es capaz de generar las sinergias necesarias entre los medios de comunicación y difusión general de imágenes.

Una imagen sigue arrastrando –ya lo sabemos– esa carga de huella de lo real, de espejo fidedigno de lo acontecido. Pero además lo hace de un modo intercultural con un espectro muy amplio de eficacia.

Solo habrá que “desplazar la suficiente nieve en la cumbre” para que el valle despierte anegado de imágenes interesadas que se sustentarán unas en otras, y hallarán en la mera repetición y en las diferencias de matiz dentro de la abundancia, razón de SER para los argumentos que importen:

Son muchas+son huellas de realidad+son diferentes en matices= Son Reales

Con pequeñas dosis bien dirigidas de esta secuencia guionizada de impactos, es mas que suficiente para crear corrientes que, a su vez, serán también configurables y removibles con facilidad.

Por otro lado, los textos, las palabras, carecen de dos cosas al menos: No tienen por qué ser ciertos y no dejan improntas afectivas ligadas a simbolismos no verbalizados, mágicos en el sentido antropológico del término.
Las imágenes son indefectiblemente dadas por ciertas inicialmente siempre, y al contrario que los textos, se apoyan unas en otras a través de la “diferencia” y no de la repetición como en aquellos.

Así, quizá no fuera demasiado conspiranóico (??) pensar que quien sepa aislar y dirigir los cúmulos iniciales de imágenes, también dirigirá el ánimo de quienes las reciben y, sobre todo el de los que las repiten y remozan (los fotógrafos sobre todo) consciente o inconscientemente.

Por eso en mi opinión es tan importante deconstruir hasta la raíz el lenguaje fotográfico para, así, devolver el poder de la imagen a quienes las contemplan y a quienes las hacen en detrimento de los que las USAN.

También es bueno hablar de una aspecto que quizá sea mas interesante en mi opinión que otros muchos que, desde luego, no cabrían en estas cuatro maltratadas líneas del blog:

Las imágenes, inherentemente, por su propia realidad de procedimiento, parecen amar lo improbable. Lo improbable es justo ese fantasma ancestral amenazante que, por delegación y a través de su papel pastoral y chamánico, lo poderes exorcizan justamente usando las propias imágenes. Los individuos del hecho social quedan así libres de la muerte, la enfermedad, el desasosiego y hasta de la culpa o el dolor.

Muy al contrario las imágenes se “revelan” (como en la fotografía química) y se colocan antes o después del lado de lo improbable. Es en esta cosa donde reside por tanto la esperanza.

Citas:

Wikipedia/Biopolítica

“Dicho poder se ejerce explorando y guiando las almas y conciencias de los individuos produciendo una verdad de sí. El estado moderno subsumió algunas de estas características creando una matriz de individualización, que pretende que esta salvación del individuo se convierta en un aseguramiento de su vida cotidiana frente a la incertidumbres de la reproducción material de la vida”

“La sociedad en su conjunto fue movilizada por el estado y sus instituciones para asumir las tareas pastorales, que son, en definitiva, relaciones de poder que lejos de competir entre ellas, provocan una sinergia eficiente gracias a una adecuada delimitación por parte de las instituciones y las disciplinas en su penetración de los individuos”