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Para “Quousque tandem…!”: Catilinarias

Oteiza, del que es necesario aprender, al que es necesario revisar a diario si se ha nacido aquí, se filtra ineludiblemente en la fotografía con uno de sus argumentos mas llenos: su concepto del vacío creativo.

Nada mas concluyente que dejarse llevar por los vacíos que describen sus esculturas concibiendo la pieza como un testigo de la ausencia que —es evidente—, es el material mas pesado, mas denso de su obra.

En Oteiza, lo que “pesa” no es la pieza, sino el volumen vacío de su encierro.

En fotografía quizá sea mas sencilla la comprensión de este afecto. En fotografía en blanco y negro, aún mas.

Son los negros los que construyen el mapa del indicio, es la ausencia de luz —el vacío— lo que sustancia la obra.

La fotografía mapea el vacío, lo coloca frente a la vista, lo descubre y lo añora.
Es entonces el propio autor el destino de una narrativa ocluida pero serena. El espectador solo contempla la luz al principio, no la ausencia. De ella se deshace incrustando sus fantasmas en el hueco de las sombras que le devuelven la mirada…y le aterrorizan.

Oteiza, en su alquimia, lucha a muerte con las sombras de sus piezas hasta hacerlas rehenes doblegados de los vacíos que encierran. Transmuta ese pesado volumen en sugerencia activa liberándolo así de sus destinos quietos.

La forma no se explica en la fina línea de un círculo, sino en el vacío que encierra

 

  1. Antonio

    Dicho de otra manera, que no todos tenemos ese manejo idiomatico…ñiekk

    A veces hay mucho mas mensaje en lo que no se dice que en lo que se dice, o no?

    O, como dicen en mi pueblo, casi que la mejor hostia (perdon por el exabrupto) es la que no se dá.

    Sabio Oteiza, sin duda.

    Un abrazo Joseba,

  2. Joseba

    Así es, Antonio, lo bueno de Oteiza es que se puede “traducir” a un lenguaje muy llano, mientras —a la vez— al mas sofisticado y denso conceptualmente que puedas imaginar.

    Cada uno destila los óxidos de sus esculturas de una manera: todas son interesantes.

    Un abrazo, Antonio, un placer verte por la casa.