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Histograma Presocrático

Un compañero me subraya lo efímero del estudio fotográfico de los histogramas del RAW; le respondo con una fotografía, la de arriba.
Dejo que sea la propia forma la que lo muestre; así lo intento.

Otro compañero, al señalar cómo estos archivos —los RAW/NEF— están precocinados por los fabricantes en connivencia con los software de edición tras debatir este artículo de DSRL Magazine, me trae una cita de Platón donde se ejemplifica el mito de La Caverna: los fotógrafos, los humanos, estamos condenados a no poder ver el fuego, sino la simple proyección de las sombras que provoca en el fondo de La Caverna.

Y yo me pregunto qué efecto produce fotografiar las sombras del fuego en el fondo de la cueva, en el fondo de la “cámara oscura” y si, aún así —o por eso—, seguimos condenados a no poder ver nunca la luz directamente…

Lo que es cierto es el indudable paralelismo, la intensa alegoría, entre el mito de Platón y el instrumento fotográfico.

Pues bien—dije—, esta imagen hay que aplicarla toda ella,¡oh, amigo Glaucón!, a lo que se ha dicho antes; hay que comparar la región revelada por medio de la vista con la vivienda- prisión y la luz del fuego que hay en ella con el poder del sol. En cuanto a la subida al mundo de arriba y a la contemplación de las cosas de éste, si las comparas con la ascensión del alma hasta la región inteligible no errarás con respecto a mi vislumbre, que es lo que tú deseas conocer y que sólo la divinidad sabe si por acaso está en lo cierto. En fín, he aquí lo que a mí me parece: en el mundo inteligible lo último que se percibe, y con trabajo, es la idea del bien, pero, una vez percibida, hay que colegir que ella es la causa de todo lo recto y lo bello que hay en todas las cosas, que, mientras en el mundo visible ha engendrado la luz y al soberano de ésta, en el inteligible es ella la soberana y la productora de verdad y conocimiento, y que tiene por fuerza que verla quien quiera proceder sabiamente en su vida privada o pública.

Platón, La República, 517