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Los Tres Gritos Azules

Ví hace ya tiempo una película guiónizada sobre una novela de Paul Auster: “Smoke”.

El protagonista, Auggie Wren (Harvey Keitel) , trabaja en un estanco neoyorquino en Brooklyn y, por casualidad, se hace con una cámara que, curiosamente, obtiene de una mujer ciega en extrañas circunstancias; una Canon AE-1.

A partir de ese día, Aggie sale a la puerta de su establecimiento y hace una foto desde allí. Siempre a la misma hora exacta, y siempre con el mismo encuadre.
Con las fotos obtenidas de este modo, va elaborando un álbum que se va transformando en varios poco a poco.

Un día decide mostrárselos a su amigo Paul…

Al principio, Paul, no entiende aquel enorme trabajo de su amigo. Todas las fotos le parecen iguales hasta el punto de que, su contemplación continuada, producía en él un aturdimiento y una estupefacción tremendas.
Aggie en cambio, le miraba tranquilo, muy sereno, hasta que en un momento intervino y le dijo:

“—Vas demasiado deprisa. Nunca lo entenderás si no vas más despacio.”

gritos

“— Comprendí entonces que sabía exactamente lo que estaba haciendo”, pensó Paul.
Tenía razón, por supuesto. Si no te tomas tiempo para mirar, nunca conseguirás ver nada. Cogí otro álbum y me obligué a ir más pausadamente. Presté más atención a los detalles, me fijé en los cambios en las condiciones meteorológicas, observé las variaciones en el ángulo de la luz a medida que avanzaban las estaciones…

Esto me hizo a mí también entender la fotografía de otro modo y, desde entonces, este lugar que fotografío tantas veces desde el mismo sitio, es para mí, un poco como la puerta del estanco de Auggie.

  1. toni.b

    Tiene toda la razón el viejo Auggie. El tiempo, el espacio: lento, poco, es suficiente.

    – El cuento original de Paul Auster (que dio origen a Smoke):

    http://www.elangelcaido.org/relatos/200503/200503pauster.html

    – La versión fílmica de Waine Wang i el mismo Paul Auster:

    Saludos

  2. Joseba

    Gracias, Toni.
    Imprescindibles ambos enlaces.

    Un saludo.

  3. Dédalus

    No suelo hacer fotografías, más allá de las típicas salidas, vacaciones, eventos. Pero vi Smoke hace unos cuantos años y, aunque no recuerdo exactamente los detallas, sí entiendo perfectamente tu reflexión, y que llegaras a ella con el pasaje que recuerdas.

    Un abrazo, Joseba.

  4. Francisco Fernández

    Como a las polillas la luz…así me atraen tus imagenes, pierdo la noción y el sentido. Son las fotos que hubiera querido hacer yo…si pudiera o pudiese.

    Hace ya varios años que no miro fotos de nadie, me senti liberado al no tener que enseñar a otros las reglas ni las normas. Ya no deseo explicar a otro cuales son los límites del universo, ni cuales son los modos de rellenar los espacios (… o incluso los sueños). Hace ya varios años que no sentía unas imagenes clavadas, colgadas, agarradas de mi pecho …atravesándolo y dejando rastros de perfume de olas, de su fria nieve y de las sombras de mil gaviotas.
    Hoy he descubierto este lugar, y hoy, he decidido volver a el. A menudo.

  5. Joseba

    ¡Un placer, Francisco!
    Me refiero a esa complicidad, a ese rinconcito para la “magia” que, a veces, solo a veces, hace que las fotos se “revelen” gracias a mas de una mirada.
    La magia —conste—, no es mía. Si la hubiera, es tuya al ver de ese modo. Yo, no terminé la foto…

    Tampoco se yo de límites ni de espacios…o intento olvidarlo con mucho trabajo al menos.

    ¡Disfrutemos haciendo fotos!: Poco mas sé…

    Un fuerte abrazo,
    Joseba